Eludir impuestos y trabajo semiesclavo: el secreto empresarial de Inditex

El grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea en la Eurocámara presenta un informe en el que denuncia que la empresa del multimillonario Amancio Ortega se ha “ahorrado” 585 millones de euros con su sistema internacional de fiscalidad.
La empresa Inditex se habría evitado tributar 585 millones de euros entre los años 2011 y 2014, sirviéndose para ello de la elusión de impuestos que permite la “ingeniería fiscal”. Eso es lo que se desprende del informe presentado esta semana por el grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea del Parlamento europeo.

El informe titulado “Tax Shopping: explorando el negocio de elusión fiscal de Zara”, señala que el imperio textil del multimillonario Amancio Ortega se sirve de “técnicas agresivas” como la elusión fiscal. Para ello, aprovecharía las empresas filiales que tiene registradas en Holanda, Suiza e Irlanda, para obtener tipos más bajos de interés.

En concreto, durante los años investigados, Inditex evitó pagar más de 375 millones en Holanda, país en el que las empresas tributan un 15%. En Suiza, a través de su filial, que compra a paises como Bangladesh, se ahorró 150 millones. Y en Irlanda, donde existe la tasa fiscal más baja de la Unión Europea, la compañía textil se ahorró otros 58 millones de euros gracias a su filial dedicada al sector financiero.

Todo ello, permitió a la empresa de Amancio Ortega la ventaja de ahorrarse el pago en el Estado español de 218 millones de euros en impuestos. Pero no solo en el país donde fue fundada y radica la matriz del emporio se ha estado eludiendo el pago de los impuestos. En Francia, Italia y Alemania, Inditex se ha ahorrado 76, 57 y 25 millones de euros respectivamente. Y pese a todo, el estudio presentado en el Europarlamento indica que los números presentados podrían estar todavía muy lejos de la realidad que supone la elusión fiscal para un imperio como el de Amancio Ortega.

El informe, por contra, reconoce que la elusión de impuestos es una operación “legal”, en contraposición a la evasión fiscal. Los entramados “legales” para tributar a un nivel inferior por parte de multinacionales como IKEA, también han sido investigados en diversas ocasiones.

Los investigadores que han impulsado el informe, afirman que la Directiva de lucha contra la elusión fiscal, elaborada por la Comisión Europea no puede impedir que Inditex siga utilizando estas técnicas de ingeniería fiscal para ahorrarse millones en impuestos.

Sin duda, las argucias fiscales permitidas a las grandes compañías es una de las fórmulas que ha servido para que la empresa que controla las marcas de Zara, Pull and Bear, Stradivarius, Massimo Dutti o Bershka, se haya convertido en el mayor imperio textil a escala internacional. Por su parte, el fundador de Inditex, Amancio Ortega, posee actualmente una de las mayores fortunas, situándose en el segundo escalón de los empresarios más ricos del mundo.

Para ello, Inditex no se ha limitado únicamente a la elusión fiscal. La empresa textil realiza la mayor parte de su producción en países semicoloniales a través de proveedores y subcontratas que utilizan a trabajadoras y a niños en condiciones infrahumanas. El salario medio de un obrero textil en Bangladesh es de 31 euros al mes, con extenuantes jornadas de 12 y 14 horas diarias y nulas condiciones de seguridad.

Precisamente, en Bangladesh murieron no hace mucho 100 trabajadoras en un incendio de dos fábricas textiles y otras 1000 al derrumbarse la fábrica donde trabajaban, entre cuyos restos se encontraron etiquetas de la ropa de Inditex, Mango o El Corte Ingles.

En China, el número de fábricas que produce para Inditex alcanza las 761 con alrededor de 166.000 trabajadores subcontratados, en la India 51.600 asalariados, en Marruecos y Turquía unos 48.000, en Portugal utiliza 15.000 obreras y en Brasil alrededor de 10.000. Pero a pesar de esta gigantesca cantidad de mano de obra barata que Amancio Ortega utiliza por vía indirecta, la ONG Setem (que impulsa la Campaña Ropa Limpia) denuncia precisamente que Inditex se niege a hacer público la lista de proveedores reales, el número de empleados y las condiciones laborales en la que se encuentran.

Todo ello, sin entrar en la persecución e intimidación que se viene profundizando hacia los activistas en defensa de los trabajadores y trabajadoras, algunos de los cuales han sido incluso asesinados.

En definitiva, unas condiciones de trabajo de semiesclavitud que mayoritariamente lo sufren mujeres y niños, y que junto a las artimañas fiscales para evitar pagar impuestos, han hecho hoy de Inditex uno de los mayores imperios del capitalismo.

Deja un comentario